La plaza digital
La plaza digital Minicrónica mayamera de la cuarta edad Antes, para socializar y conversar, las personas mayores se reunían en una plaza pública, una cafetería, un club o incluso en alguna esquina. Hoy lo hacen en los chats grupales de WhatsApp o de cualquier otra red social, desde la pantalla de un celular. Tal vez tenga alguna suerte de fobia social. No lo sé. Lo cierto es que esos chats me intimidan, no me gustan mucho. Después de todo, las plazas públicas tampoco eran lo mío. Recuerdo, en mis tiempos de ejercicio profesional, la alergia de los médicos a las consultas por WhatsApp. Aunque, bien utilizadas, pueden ser de gran ayuda. Más de una vez pude diagnosticar tempranamente una complicación quirúrgica por una foto de una secreción proveniente de un drenaje abdominal. También recuerdo un chat que abrió una familia, casi completa, sobrinos y cuñados incluidos, de un paciente complicado, con los médicos tratantes. Todos hacían las mismas preguntas, ...