Curiosidades de la vida cotidiana
Curiosidades de la vida cotidiana … Tengo un amigo, colega médico y psiquiatra, a quien le hice recientemente una pequeña consulta personal. La conversación fue más o menos así: “Tengo un peo”. “¿Cómo es ese peo?”, me preguntó. “Ese peo es ‘el peo’”. “Acabo de escribir un artículo que se llama ‘El peo del Rupununi’ y a los editores del portal digital no les gustó el título”. “¿Y cuál es el peo?” “Que a los editores no les gusta la palabra peo”. “Divide la palabra”, me aconsejó. “Un peo no se puede dividir”. “Bueno, ese es tu peo”. Y aunque es psiquiatra, agregó: “A veces hay que usar antiflatulentos”. “Entonces dame un consejo para resolver este peo”. Me respondió con una máxima: “Una de las reglas de la buena vida es ‘cero peo’”. Me quedé pensando e insistí: “¿Se puede censurar un peo?” “Un peo no se puede amordazar. Además, puede ser peligroso. Si se le mete mucha presión, el peo puede estallar”. El psiquiatra siguió: “¿Y si se prende con un fósforo? El gas ...