Las redes sociales, los médicos y el poder judicial
Las redes sociales, los médicos y el poder judicial Soy de la generación que engrandecía su consulta gracias a la buena reputación que facilitaba las referencias de colegas médicos y, sobre todo, al “boca a boca” entre pacientes operados. La misma que pensaba que un caso malo pesa más que mil casos buenos. Practiqué mi primera gastroplastia vertical en el año 1985, mi primer bypass gástrico en 1990 y el primero por laparoscopia en el 2001. Tuve tropiezos en todas las etapas. Al principio, durante los tiempos de la cirugía gástrica restrictiva, algo totalmente desconocido en la comunidad, prácticamente uno de cada dos pacientes complicados ponía una denuncia en una fiscalía. No aceptaban complicaciones perfectamente previsibles porque “entraban caminando con apenas unos kilos de más” … Afortunadamente, en esos primeros 400 casos tuvimos solo 5 complicaciones mayores y dos demandas. Hubo algunos escándalos por casos esporádicos en el interior del país que, sin relación causal, ta...