La guerra de los pequeños triunfos
La guerra de los pequeños triunfos La revancha de los setenta (Minicrónica mayamera) El fenómeno del bullying es un clásico de la adolescencia. Pero la agresividad no desaparece con la edad; simplemente se vuelve más sutil, más elegante. En el colegio el bully era vertical, había dominantes y dominados, y un miedo visible a los bullies “malos”, que afortunadamente eran muy pocos. En la vejez la cosa es más horizontal, porque, a fin de cuentas, todos hemos vivido, ganado y perdido algo. Es sabido que somos un pequeño grupo de septuagenarios, todos compañeros del bachillerato, con múltiples achaques típicos de la edad (no vuelvo a mencionarlos porque ya todo el mundo se los sabe), que nos reunimos en un botiquín para un happy hour de güisqui los miércoles de 5 a 7 (pm, por supuesto). En esas tertulias nadie levanta la voz ni te empuja contra una pared, tampoco hay alguien como aquel que se sentaba en el pupitre detrás de ti en el salón de clase y t...