Minicrónica mayamera de la cuarta edad, “el interregno”…

Minicrónica mayamera de la cuarta edad , “el interregno” …

“Yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré”… Isaías 54:11

En un congreso mundial de Cirugía al que fui invitado hace varios años me preguntaron en una reunión “where’s your homeland ?”  y yo respondí, “Jerusalem”…

Recientemente alguien posteó en el whisky@5.00 un sorpresivo anuncio,  “World Baseball Classic”, el 15 de marzo, mediodía, Venezuela vs Israel. ¡Un miércoles, nuestro día sagrado de reunión! Y este grupo de septuagenarios, con todos los males típicos de la edad pero con entusiasmo, nos anotamos. Israel, no sé cómo, clasificó para un mundial. 

Según las reglas del Clásico Mundial cualquier pelotero elegible para ser ciudadano de un país, aunque no tenga pasaporte, puede ser miembro de su selección. Así, Israel armó un equipo de muchachos judíos, la mayoría norteamericanos, jugadores algunos en las Grandes Ligas y los demás en ligas menores. Quedaron en un grupo fuerte eliminándose con Venezuela, Dominicana, Puerto Rico y Nicaragua, ¡nada más! Pero arrancaron bien ganando a Nicaragua 3-1. Había esperanza.. 

Somos parte de las dos diásporas o sea que el encuentro contra Venezuela para algunos generaba conflictos y para otros no. La mayoría queríamos ver a Israel ganar. El chat como siempre se activó, “llevan un equipo competitivo”, “¿quién es homeclub ?”, “compren asientos encima del dogout de 3ra”, quienes iban, cómo iban y etc.. Se anotaron 7 saliendo en un carro desde el lugar de costumbre, el botiquín. Hubo 3, entre los cuales me incluyo, que no podíamos ir ese día pero queríamos ver a Israel jugar béisbol. Había otro partido la noche anterior contra Dominicana, más fácil de “digerir” y también muy difícil de ganar. Junto con los otros dos, fuimos. 

El estadio estaba impecable y repleto de gente, dominicanos por supuesto, una que otra bandera de Israel repartidas entre entre el público, seguro miembros de la comunidad judía. Nuestro equipo portaba una cachucha azul con una gran Estrella de David blanca en la frente. Emocionaba. Pero los batazos no paraban, los de Dominicana. Los asistentes celebraban como si estuvieran en la final de una Serie Mundial. Queríamos ahogar un poco en alcohol la “decepción” pero imposible, las colas en los puestos de bebidas eran larguísimas. Esa gente disfrutaba con el “castigo”. “Palo y palo” soportamos hasta el final, 10-0. 

A la salida quisimos comprar unas cachuchas del equipo de Israel en la tienda de souvenirs. Les trajeron 50 y se agotaron. En el camino hacia el estacionamiento nos tropezamos con un DJ retumbando unos raguetones y bachatas celebrando la paliza. Regresamos esa noche a las 11 pm a casa. 

Al siguiente día partieron al Venezuela-Israel el resto del grupo, siete en total. Vi algunas fotos y vídeos. El estadio lucía medio vacío. Los venezolanos de esta diáspora son trabajadores y el horario de miércoles al mediodía probablemente les impidió asistir. No había “curruchá curruchá”, pero los pocos que fueron, con el espíritu en alto, celebraban bailando salsa. El sufrimiento no fue grave esta vez. Venezuela ganó 5-1. 

Al final fue Nicaragua el que llegó de último. Así que siempre habrá esperanza para el futuro..

“Mientras en lo profundo del corazón palpite un alma judía / y dirigiéndose hacia el Oriente un ojo aviste a Sion / no se habrá perdido nuestra esperanza / la esperanza de dos mil años / de ser un pueblo libre en nuestra tierra / la tierra de Sion y Jerusalén”… Neftalí Herz Imber, Hatikvah 

Escribo esta crónica durante la semana de Pesaj. Celebramos la liberación del  pueblo hebreo de la esclavitud en Egipto. El acceso a la libertad ! Período en el cual se establecieron normas de convivencia universal. La perseverancia por la tierra prometida. Evoco mi infancia y mi adolescencia en mi querido colegio, relativamente laico, y a Fanny,  por haber forjado mi identidad judía. La Diáspora moderna cambió con la creación del Estado de Israel. Nuestra supervivencia depende de ello. Recién se vislumbra la posibilidad de una grieta nunca vista en los últimos 75 años por una reforma del sistema judicial en Israel que aunque perfectible, ha funcionado hasta ahora.


Alberto Salinas, Escribano
En Miami, 13 de abril del 2023

PD: Cuando escribí esta minicrónica faltaban 6 meses para el fatídico “pogrom” cometido por Hamás el 7 de octubre del 2023.





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